...¿A QUIÉN NO PODRÁS AMAR? SI SÓLO HAY UN HOMBRE,
SI SÓLO HAY UNA MUJER, SI SÓLO HAY UN MUNDO...
DANIEL MACÍAS.

domingo, 16 de abril de 2017

DEREK WALCOTT - EL VIAJERO AFORTUNADO - FRAGMENTO


(...)
Caras negras salpicadas con rocío continuo–
rocío en el croton moteado, rocío
en la hoja dura del ciruelo anudado,
rocío en las orejas elefantinas del taro.
A través de los dientes de Kurtz, 
craneo blanco en hierba de elefante
la ficción imperial canta. El domingo
se arruga río abajo desde el Corazón de las Tinieblas.
El corazón de las tinieblas no es África.
El corazón de las tinieblas es la esencia del fuego
en el centro blanco del holocausto.
El corazón de las tinieblas es la garra de caucho
seleccionando un escalpelo bajo la luz antiséptica,
las colinas de zapatos infantiles en el exterior de las chimeneas,
los instrumentos de níquel titilando en el altar blanco;
Jacob, en su última tarjeta, me envió estos versos:
"Piensa en un dios que no pierde Su sueño
si los árboles estallan en lágrimas o lloran los glaciares.
Así, imitando Su indiferencia, escribo ahora,
no Anno Domini: A posteriori Dachau".
(...)


Derek Walcott (Premio Nobel de Literatura 1992)
fragmento de El viajero afortunado
Huerga y Fierro Editores
Traducción de Vicente Araguas

miércoles, 12 de abril de 2017

T. S. ELIOT - EL TIEMPO



Están presente y pasado presentes
tal vez en el futuro, y el futuro
en el pasado contenido.
Si está eternamente presente el tiempo
todo, todo el tiempo es irredimible.
Lo que pudo haber sido es abstracción
que existe, posibilidad perpetua,
sólo en un mundo en teoría.
Lo que pudo haber sido y lo que ha sido
miran a un solo fin, siempre presente.
Resuenan pisadas en la memoria
por el pasillo que no recorrimos
hacia la puerta de la rosaleda,
que no abrimos nunca. Así resuenan
en tu mente mis palabras. (...)


En el punto inmóvil del mundo en rotación. Ni carnal ni descarnado;
ni desde ni hacia; allí, en el punto inmóvil, está la danza,
ni movimiento ni detención. Y no se diga que es fijo
el lugar que reune al pasado y al futuro. Ni procedencia ni dirección,
ni elevación ni descenso. Sin el punto, el punto inmóvil,
no habría danza y la danza es lo único que existe.
Puedo sólo decir que ahí estuvimos, pero no sé dónde está el lugar.
No puedo decir la duración, pues sería situarlo en el tiempo. (...)


El pasado y el futuro 
permiten tan sólo un poco de conciencia.
Ser consciente es no estar en el tiempo
pero sólo en el tiempo el momento de la rosaleda,
el momento en la glorieta bajo la lluvia,
el momento en la ventosa iglesia al caer el humo,
pueden recordarse; envueltos en pasado y porvenir.
Sólo en el tiempo se conquista el tiempo. (...)


Se mueven las palabras, la música
se mueve sólo en el tiempo; mas
lo que sólo vive no puede 
sino morir. Tras el discurso
las palabras aspiran al silencio.
Sólo en la forma, en el trazo,
alcanzan las palabras,
la música, la paz, como se mueve
perpetuamente el jarrón chino 
en su quietud. Pero no es la quietud
del violín mientras dura la nota,
no eso sólo, sino la coexistencia;
o digamos que precede al comienzo
el fin y que ahí estaban el principio
y el fin desde antes del principio
y después del final. Y es todo
siempre ahora. (...)

De pronto en un rayo de sol,
mientras se agita el polvo todavía,
surge la risa oculta de los niños
en el follaje:aprisa, aquí, ahora,
siempre... Ridículo el tiempo perdido,
triste, que se extiende antes y después.


Fragmentos del primer cuarteto de Four Quarters titulado: Burnt Norton.
T. S. Eliot.
Editorial: Cátedra.
Magnífica traducción de Esteban Pujals.

martes, 7 de marzo de 2017

JUAN BONILLA - ESTO QUERÍA SER UN POEMA DE AMOR


Esto quería ser un poema de amor

Tiras de las dos asas amarillas
y la bolsa se cierra.
Luego haces dos nudos
sobre las mondas de naranja y las cáscaras de plátano,
las sobras de la cena,
unas cuantas docenas de colillas
y una planta que ha muerto.
Son doce pisos luego y unos cuarenta pasos
hasta el contenedor –en el que apenas cabe ya ninguna bolsa.
En el momento de depositarla allí
se ha iluminado un número en tu mente:
setenta y seis. Son pocas todavía
las bolsas de basura que habéis llenado juntos
si las comparas con las más de mil
que Laura y tú llenasteis;
son muchas, desde luego, un escorial, si las comparas
con las apenas diez
que de aquel sótano de Londres donde Marge,
sacabas rumbo a un minúsculo depósito en el patio.
En La Habana Amarilis
cada noche colgaba la basura de las ramas de los árboles
–para evitar la proliferación de ratas–:
llenasteis juntos veintitantas bolsas.
Es fea, bien lo sabes, tu costumbre
de computar amores en bolsas de basura.
Tal vez un día de estos se te olvide.
Doce pisos arriba hay una luz: es tu cocina.
En el cubo hay una nueva bolsa que mañana llenaremos.



Esto quería ser un poema de amor
Buzón vacío (Pretextos 2006)
Juan Bonilla

sábado, 4 de febrero de 2017

KIRMEN URIBE - EL CEREZO


EL CEREZO

Ha muerto el cerezo de casa,
El que veíamos en flor desde la ventana,
¿te acuerdas?
Tan frágil frente a ese mar inmenso.

El cerezo es un árbol delicado.
me lo decía mi tío, ya sabes,
el que nos enseñaba dónde hacían sus nidos
las golondrinas.
El cerezo no suele vivir 
más allá de veinticinco años.

El perro de casa también ha muerto.
Bueno, lo mató el veterinario con una inyección.
Enloqueció de la noche a la mañana.
Al principio no quería salir de su caseta.
Luego empezó a matar ovejas y a morder a los de casa.

Murieron poco después de que murieras tú.

*****

Mientras tanto cógeme la mano
Kirmen Uribe
Visor de Poesía

jueves, 2 de febrero de 2017

JUAN BONILLA - AULLIDO


AULLIDO
Yo he visto a los mejores de mi generación
destruidos por el ansia de hacer mucho dinero.
Poetas conformándose con letras de canción,
pintores diseñando zapatos y sombreros.
Nuestro Truman Capote aprendió la lección
y emplea su talento de ávido reportero
en un programa bobo de la televisión.
Pero tiene un chalet, diez novias, cien roperos.
Quien estaba llamado a hacer la gran novela
gana millones con eslóganes baratos.
El vanguardista eximio escribió una zarzuela.
Y el artista rebelde que vivió en una gruta
decidió traicionarse, harto de malos ratos.
Se dedica a lo mismo que los demás: es puta.

AULLIDO
Tos fingida 2006
Juan Bonilla

martes, 31 de enero de 2017

JAIME SABINES - EL PEATÓN


EL PEATÓN

Se dice, se rumora, afirman en los salones, en las fiestas, alguien o algunos enterados, que Jaime Sabines es un gran poeta. O cuando menos un buen poeta. O un poeta decente, valioso. O simplemente, pero realmente, un poeta.

Le llega la noticia a Jaime y éste se alegra: ¡qué maravilla! ¡Soy un poeta! ¡Soy un poeta importante! ¡Soy un gran poeta!

Convencido, sale a la calle, o llega a la casa, convencido. Pero en la calle nadie, y en la casa menos: nadie se da cuenta de que es un poeta. ¿Por qué los poetas no tienen una estrella en la frente, o un resplandor visible, o un rayo que les salga de las orejas?
¡Dios mío!, dice Jaime. Tengo que ser papá o marido, o trabajar en la fábrica como otro cualquiera, o andar, como cualquiera, de peatón.

¡Eso es!, dice Jaime. No soy un poeta: soy un peatón.

Y esta vez se queda echado en la cama con una alegría dulce y tranquila.




Otros poemas sueltos.
Uno es el poeta (Antología)
Jaime Sabines
Visor de Poesía.

sábado, 28 de enero de 2017

JAVI LÓPEZ GOMIS - TEMBLOR I




PRELUDIO

caí. caí sin estar siendo. me lo contó mi hermano
/caíste como un árbol que se deja,
después convulsionaste.

sigo sin recordarlo
creo que el instante antes hubo un silencio mojado
y algo frío, una estatua enterrada en el asfalto
/caíste
como un árbol que se deja,
temblaste, después nada.

desde entonces habito nuevas sacudidas:
lo que vibra dentro de una sombra
lo roto que está en mí, después su eco
en el silencio de los seres buenos
mientras late lo demás. 
/no despertabas, te habías ido. cuánto miedo.

ahora tiemblo como
un árbol que se escucha
mientras la tierra empieza a arder.


Temblor
Javi López-Gomis
Ruleta Rusa Ediciones

jueves, 26 de enero de 2017

KIRMEN URIBE - MIENTRAS TANTO CÓGEME LA MANO


AQUEL DÍA

Me dirás que no es cierto, pero de vez en cuando parece
que el mundo se detiene. Que ha dejado de girar y,
por una vez amable con nosotros y como avisándonos, 
nos prolonga ese preciso momento, por siempre.

Me dirás que soy un exagerado,
que las cosas de las que te hablo no son tan importantes,
tan definitivas, comparadas con otras que pasaron.

Pero cuando aquella tarde de julio, 
siendo aún joven, aún tímido,
vi a todos los de casa jugando al fútbol en aquel prado,
lo mismo la niña más pequeña que los más ancianos,
en aquel momento comprendí
que pronto algunos de nosotros,
y aquel lugar, habrían desaparecido.

Aquel día no sucedió nada especial,
pero aquel momento,
aquel día de abejas de leche y prados de cera,
para mí será único siempre.

*****

ASCENSOR

Mi hermana y yo
hemos vuelto al hospital un mes más tarde.
Al entrar al hospital
mirábamos nerviosos a uno y otro lado,
como los peces rojos
que llevan los niños en bolsas de plástico.
A la izquierda, la sala en que esperamos durante la operación.
Allí pasamos también la última noche,
junto a la familia que esperaba un niño.
Al final del pasillo, el ascensor.
Durante dos meses, dos veces al día, subíamos al quinto piso,
a la sala de cuidados intensivos,
cada día con miedo de lo que hallaríamos,
cada día en busca de buenas noticias.

Después de firmar los últimos informes,
y a punto de salir,
le he dicho a mi hermana, al ver el ascensor:
"¿Por qué no subimos?
Igual todavía está allí, en su cama, esperándonos".

Mi hermana me ha mirado fijamente.
Tiene los ojos llorosos, pequeños
como las fresas silvestres.

*****

NO PUEDO ELEGIR

No me des a elegir
entre el Mar y la Tierra.
Vivo feliz en la linea que las une.
En esta cinta negra que mueve el viento.
En este largo cabello de un gigante desorientado.

Del Mar me gusta sobre todo su corazón de niño grande.
A veces rabioso, a veces capaz de dibujar
paisajes imposibles.
De la tierra, sus manos.

No puedo elegir
entre el Mar y la Tierra.
Sé que mi lugar es un hilo fino,
pero en el Mar me perdería
y en la Tierra me ahogo.

No puedo elegir. Me quedo aquí.
Entre olas verdes y montañas azules.


Mientra tanto cógeme la mano
Kirmen Uribe
Visor de Poesía

lunes, 23 de enero de 2017

EL EVANGELIO SEGÚN SZYMBORSKA



LA MUJER DE LOT

Miré atrás dicen que por curiosidad.
Mas, curiosidad aparte, pude haber tenido otras razones.
Miré atrás de pena por la fuente de plata.
Por descuido, mientras ataba la correa de mi sandalia.
Para no mirar más el cogote justo
de mi esposo, Lot.
Por la súbita certeza de que, si muriera,
ni siquiera se habría detenido.
Por la desobediencia de los sumisos.
A la escucha de la persecución.
Tocada por el silencio, esperando que Dios cambiara de parecer.
Nuestras dos hijas ya desaparecían detrás de la cima de la colina.
Sentí la vejez en mí. La lejanía.
La vanidad de la andadura. El sueño.
Miré atrás al poner el hatillo sobre el suelo.
Miré atrás por temor a dónde dar el paso.
En mi sendero aparecieron serpientes,
arañas, ratones, polluelos de buitres.
Ya ni lo bueno ni lo malo —simplemente, todo lo vivo,
reptaba y saltaba en pánico colectivo.
Miré atrás por mi soledad.
Por vergüenza de estar huyendo a hurtadillas.
Por ganas de gritar, de volver.
O quizá sólo cuando arreció el viento
soltó mi cabello y me levantó el vestido.
Sentía que me miraban desde las murallas de Sodoma
y rompían en carcajadas sonoras, una y otra vez.
Miré atrás por rabia.
Para saciarme de su gran perdición.
Miré atrás por todas las razones arriba expuestas.
Miré atrás de forma involuntaria.
Fue sólo una piedra la que giró rugiendo bajo mi cuerpo.
Fue una grieta la que, de súbito, me cortó el camino.
En el borde un hámster se agitaba sobre sus dos patas.
Y fue entonces cuando ambos miramos atrás.
No, no. Yo seguí corriendo,
arrastrándome y levantando el vuelo,
hasta que la oscuridad cayó del cielo,
y con ella la gravilla ardiente y las aves muertas.
Por falta de aliento giré repetidas veces.
Quien lo viese habría pensado que bailaba.
No descarto que tuviera los ojos abiertos.
Es posible que me desplomara con el rostro vuelto hacia la ciudad.


(Wislawa Szymborska. (1997) El gran número, Fin y principio y otros poemas.)


ELOGIO DE LA MALA CONCIENCIA

El ratonero ni tiene nada que reprocharse.
Los escrúpulos le son ajenos a la pantera negra.
No dudan de lo apropiado de sus actos las pirañas.
El crótalo se acepta sin complejos a sí mismo.

No existe un chacal autocrítico.
El tábano, la langosta, la tenia y el caimán
viven como viven y así están satisfechos.

Cien kilos pesa el corazón de la orca.
pero en otro sentido es ligero.

No hay nada más bestial
que una conciencia limpia
en el tercer planeta del Sol.

Saltaré sobre el fuego (Nordicalibros)


EL ODIO

Miren qué buena condición sigue teniendo
qué bien se conserva
en nuestro siglo el odio.
Con qué ligereza vence los grandes obstáculos.
Qué fácil para él saltar, atrapar.

No es como otros sentimientos.
Es al mismo tiempo más viejo y más joven.
Él mismo crea las causas
que lo despiertan a la vida.
Si duerme, no es nunca un sueño eterno.
El insomnio no le quita la fuerza, se la da.

Con religión o sin ella,
lo importante es arrodillarse en la línea de salida.
Con patria o sin ella,
lo importante es arrancarse a correr.
Lo bueno y lo justo al principio.
Después ya agarra vuelo.
El odio. El odio.
Su rostro lo deforma un gesto
de éxtasis amoroso.

Ay, esos otros sentimientos,
debiluchos y torpes.
¿Desde cuando la hermandad
puede contar con multitudes?
¿Alguna vez la compasión
llegó primero a la meta?
¿Cuántos seguidores arrastra tras de si la incertidumbre?
Arrastra solo el odio, que sabe lo suyo.

Talentoso, inteligente, muy trabajador.
¿Hace falta decir cuantas canciones ha compuesto?
¿Cuántas páginas de la historia ha numerado?
¿Cuántas alfombras de gente ha extendido,
en cuántas plazas, en cuántos estadios?

No nos engañemos,
sabe crear belleza:
espléndidos resplandores en la negrura de la noche.
Estupendas humaredas en el amanecer rosado.
Difícil negarle patetismo a las ruinas
y cierto humor vulgar
a las columnas vigorosamente erectas entre ellas.

Es un maestro del contraste
entre el estruendo y el silencio,
entre la sangre roja y la blancura de la nieve.
Y ante todo, jamás le aburre
el motivo del torturador impecable
y su victima deshonrada.

En todo momento, listo para nuevas tareas.
Si tiene que esperar, espera.
Dicen que es ciego. ¿Ciego?
Tiene el ojo certero del francotirador
Y solamente él mira hacia el futuro
con confianza.

Saltaré sobre el fuego (Nordicalibros)

domingo, 22 de enero de 2017

PAULA ENSENYAT - CUESTIÓN DE PIEL



En una estancia llena
de cenizas negras
nada una polilla.
La oigo crear una oración
con el movimiento de sus alas;
Dios

no la escucha.

***

Las calles
alfombradas de confeti,
no son capaces de cobijar
mis pies descalzos.

***
Noche de tormenta:
el trueno grita
lo que la boca guarda.

***

Petrificado en la rama
el pájaro mudo
teme el silencio.

*** 
Abandonar el abrazo
y contemplarme desnuda
bajo la piel que se aleja.

***

Puntadas de secretos y besos
flotan en el aire.
La certeza del hilo
sostiene a la aguja.

***

Una nube
atravesada por un rayo de sol;
parto de luz.

***

En el local vacío
compartimos cerveza
el sombrero y yo.

***

Cuestión de piel
Ruleta Rusa Ediciones
Paula Ensenyat

lunes, 28 de noviembre de 2016

JOSÉ HIERRO - LUZ DE LA TARDE


LUZ DE LA TARDE

Me da pena pensar que algún día querré ver de nuevo este espacio,
tornar a este instante.
Me da pena soñarme rompiendo mis alas
contra muros que se alzan e impiden que pueda volver a encontrarme.

Estas ramas en flor que palpitan y rompen alegres 
la apariencia tranquila del aire,
esas hojas que mojan mis pies de crujiente hermosura,
el muchacho que guarda en su frente la luz de la tarde,
ese blanco pañuelo caído tal vez de unas manos,
cuando ya no esperaban que un beso de amor las rozase...

Me da pena mirar estas cosas, querer estas cosas, guardar estas cosas.
Me da pena soñarme volviendo a buscarlas, volviendo a buscarme,
poblando otra tarde como ésta de ramas que guarde en mi alma,
aprendiendo en mí mismo que un sueño no puede volver otra vez a soñarse.


José Hierro
Alegría