...¿A QUIÉN NO PODRÁS AMAR? SI SÓLO HAY UN HOMBRE,
SI SÓLO HAY UNA MUJER, SI SÓLO HAY UN MUNDO...
DANIEL MACÍAS.

viernes, 5 de octubre de 2012

mi Padre, el rey - Gsús Bonilla - Poemas



intro.

       no es necesario coartar a la mosca el vuelo. negarle que se pose en libertad –donde quiera– por mucho que se equivoque una y otra vez en su elección, no es necesario arrancar sus alas. no, no es necesario prender la punta de un fósforo y arrimar su llama a las antenas de la hormiga de cabeza gorda. no es necesario quemar cualquier síntoma de comunicación, aunque sean minúsculos invertebrados. no es necesario volver a encender otra cerilla, a la vez que pulsas el pitorro del bote de flix, acercar lo que emana de su boca a la llama y arrasar más moscas desaladas. no es necesario impedir al gato, para hacer de su movilidad una gracia. calzar en cada una de sus pezuñas media cáscara de nuez. ni atar el hilo endeble de algodón desde una de las patas de un pollo perdiz desplu-mado hasta otra de las patas de una silla culo de mimbre para que el chiste sea mayor. ni para aumentarlo incluir las vueltas de piter, el perro, sobre su propio rabo acabado en lata de conserva de tomate. no es necesario atravesar el esternón a una lagartija viva con un alfiler hasta que la estrías de la corteza de una encina –otro ser vivo– se queden grabadas en su piel de reptil.


1.
mi Padre, el rey, el más elegante de todos,
presumía de monarca; tenía un universo por corbata


2.
la  poesía y su belleza están muy bien. pero aquí y ahora
necesito resumir su vida en [algo más de] veinte versos;
desde el niño descalzo que fue,  mirando sus pies,
hasta su último día

he de hacerlo,
como una posible anécdota,
quizá sin interés

porque un poema fascinante es otra cosa



3.
a veces
no la oigo respirar
(me refiero a la realidad)

y lo mejor de todo... me devuelve la alegría.

me agasaja el desamparo
de muchos etcéteras
que viven y colean alrededor.

imagina
no llevar nunca
nada a cabo
y desbaratar una y otra vez
cualquier propósito
hasta llegar a buen puerto;
luego entonces,
amar desesperadamente
el violento resultado.

¿sabes?

poseo las herramientas necesarias
para este proceso


4.
he de abrir la puerta
entrar en un poema          caminar hacia la luz.

traspasar al otro lado
y
encontrar:

la bóveda del estómago.

ante tus ojos
todo su esplendor;
cabellos humanos componen los frescos.

previamente
te habías echado las manos a la cabeza,

tragabas el vómito de la batalla:

cuerpos descuartizados
el resurgir de la vida
y su revolución




     5.
     escucha…

     el intercambio de cromos comienza.

     tengo parajes abruptos
     con cielos de piel
     y pisadas en la espalda sin descanso,

     soles despiertos
     revoloteando tu ombligo… escucha

     ¿no los oyes?


epílogo

       la mañana se precipita para dar paso a la tarde y vas tiznando los minutos que te quedan por delante, mientras tanto, eres devorado por los vientos caprichosos de la mala fortuna y confirmas que mucha parte del  camino se ha mirado atrás. me huele que el respeto a uno mismo amanece sin más y permanece quieto, y se me antoja cerilla quemando los espasmos un mediodía. no importa que cruces los dedos, aunque no lo quieres esto se acaba. la dignidad en su mortaja luce su traje nuevo de muerta, y no puede disimular las costuras remendadas del puyazo de aquel otoño que se hundía triunfador entre piel y tela. la embestida del silencio nos devora a todos los presentes por momentos y el penúltimo latido despistado del corazón  hace que me fije en la vela, que a su ritmo, sigue descabellando luz en ese ocaso. él expira, y al instante la duda nace,  y sin demora empieza sus labores a la puerta de un hogar feliz en decadencia, llama, se le abre y viene vestida de compañera de juegos y calzada con un par de interrogantes nuevos e infinitos.




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